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Monday, February 21, 2011

Yo no quiero más luz que tu cuerpo.



Yo no quiero más luz que tu cuerpo.



Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina ?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo,
no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia.
Acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.

(Miguel Hernández)

Thursday, February 17, 2011

Encontrarte



Encontrarte



Muero cada día en el ocaso
y nazco nuevamente con el alba,
buscando eternamente en cada paso,
el camino que me guíe hacia tu alma.

Un sendero colmado de ternura,
con jardines florecidos de ilusión,
su espacio impregnado de dulzura,
y un estanque saturado de pasión.

¿Cuál es el margen que debo seguir?
¡Tan solo Dios! Puede responder,
para luego, en el crepúsculo,
tratar de no morir,
y a tu lado lograr amanecer.

(Hugo F. M. Otero)

Inicio de ángel




Inicio de ángel



Yo lo sé: afuera
las luces anuncian que la ciudad
aún sobrevive:
Que tendrían que amarrar todos los postes
para que no se desangre.
Que el aire de la montaña
pasa arañando con su hálito y desciende
sobre la techumbre dispersa de la noche.


Pero pusiste tu lengua de húmeda estrella
sobre mi cuello
indefenso,
y mojas con tu pericia de gata el alma,
y es tu cuerpo
el más hermoso rescoldo que abrigo en mi cuerpo,
el nido pequeño que ya cabe en mis manos,
levantas la mirada
y ávida de cielos das los labios,
mariposa de todos mis deseos.

Abajo, blanden cuchillos
las hojas sedientas del temor,
pero tú, aquí, despliegas tu más hondo beso
y suples mis llagas con cariños nuevos.

Afuera, ¡hay quizá tanto afuera!,
pero aquí, en este espacio inventado,
estamos aprendiendo a no negarnos,
a ser las alas
del ángel que iniciamos.

(Ronald Bonilla)

Tuesday, February 15, 2011

A una novia



A una novia



Alma blanca, más blanca que el lirio
frente blanca, más blanca que el cirio
que ilumina el altar del Señor:
ya serás por hermosa encendida,
ya será sonrosada y herida
por el rayo de la luz del amor.

Labios rojos de sangre divina,
labios donde la risa argentina
junta el albo marfil al clavel:
ya veréis cómo el beso os provoca,
cuando Cipris envíe a esa boca
sus abejas sedientas de miel.

Manos blancas, cual rosas benditas
que sabéis deshojar margaritas
junto al fresco rosal del Pensil:
¡ya daréis la canción del amado
cuando hiráis el sonoro teclado
del triunfal clavicordio de Abril!

Ojos bellos de ojeras cercados:
¡ya veréis los palacios dorados
de una vaga, ideal Estambul,
cuando lleven las hadas a Oriente
a la Bella del Bosque Durmiente,
en el carro del Príncipe Azul!

¡Blanca flor! De tu cáliz risueño
la libélula errante del Sueño
alza el vuelo veloz, ¡blanca flor!
Primavera su palio levanta,
y hay un coro de alondras que canta
la canción matinal del amor.

(Rubén Dario)

Friday, November 19, 2010

Poema para enamorar una mujer bonita


Poema para enamorar

Miel Eres

Bella joya con que sueño
Regalo de perlas y estrellas
Eres mi fuente y firmamento…

Collar de esmeralda
Corona de luz a mis tristezas
Dulce y bella joya…

Alfombra de ruiseñores
Latidos de nardos y serafines
Eres eso, eso y más…

Miel que deleitas mis pupilas
Beso de angelical hermosura
Tierna compañía por la vida…

Nuestras almas son de luz
Castillos y corona de jazmines
¡El horizonte tiñes castaño!

Dulce ángel de esmeraldas
¡Maravilla, gracia y tesoro!
¡Eres miel, miel de mil flores!

Mil amores me dominan
¡Eres, eso, eso, y más!

(Joel Fortunato Reyes Perez)

Wednesday, May 5, 2010

Poema para enamorar a una Princesa


Poema para enamorar
a una Princesa

Si conocieras mis ojos,
no necesitarías ver otros
porque su brillo te bastaría.

Si alguna vez oyeras mi voz
hablando de ti,
entonces todas las voces que te rodean
no significarían nada para ti;
ni siquiera podrás oírlas.

Y si nuestras manos se tocaran
entonces, toda la vida sentirías su calor
y nada más.
te pararas por un momento
en tu camino,
y mirando atrás me vieras,
tus pasos elegirán ir sólo a mi lado.

Si de tu corazón saliera una gota de sangre por mí,
entonces, nunca, ningún sacrificio
podrá igualarlo.

Y si alguna vez,
tú corazón eligiera
latir al mismo ritmo que el mío,
todos los corazones del mundo se pararían
para que nuestro amor pueda ir hacia la eternidad.

(Emanuel)